Alejandro ha aprendido a hacer del silencio y las prendas holgadas su mejor armadura. Convencido de que su físico no encaja con los estándares del mundo, pasa sus días intentando pasar desapercibido y arrastrando un profundo nudo de inseguridades. Sin embargo, su rutina de aislamiento se rompe por completo cuando conoce a Gael, su nuevo y carismático vecino del departamento 4A.
Gael se mueve por la vida con una soltura que a Alejandro le despierta una mezcla de resentimiento y fascinación. Pero…